viernes, 29 de noviembre de 2013

Tres noches y cuatro hojas de papel reciclado.

Hoy no voy a escribir sobre amor o desamor, ni sobre sueños rotos o distantes. Mucho menos sobre recuerdos fugaces. Hoy, tengo ganas de quejarme de una manera tan humana que quizá dejaré a un lado la poca humanidad que me queda.
Hace unos días me preguntaron: ¿qué es lo que detestas en una persona? La pregunta me tomó por sorpresa y mi respuesta demoró un minuto y dos suspiros. No lo sé, respondí.
Durante varias noches, mientras intentaba conciliar el sueño, me di a la tarea de hacer un breve análisis sobre ese aspecto y de esa manera no me volvieran a tomar por sorpresa con ese tema.
Bastaron tres noches y cuatro hojas de papel reciclado, en las que escribí un montón de lineas, para detener mi análisis. ¿Por qué? Simplemente llegó un punto en el que comencé a autoanalizarme y recordé que el ser humano tiene la facilidad de odiarse a sí mismo, sin consideración alguna.

2 comentarios:

  1. Es muy facil hacerse autrocritica y muchas veces eso conlleva dolor y sufrimiento, porque ves cosas en ti que no te gustan, que critican de los demas pero ahi las tienes tu, que quieres cambiarlas pero cuesta... Pero hay que darse cuenta, que somos humanos, que no somos perfectos, que si, que tenemos muchas cosas que cambiar y defectos que seria mejor enterrarlos..
    Pero, Carlos, de los errores se aprende y una de las cosas más maravillosas es saber y reconocer que quien te quiere lo hace con todo lo tuyo; lo bueno y lo malo...

    Un abrazo y animo!

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  2. la música de tu blog. invita a vivir.. y a la felicidad... el cambio.. abandonarse a él.. es el mejor antidoto.. para olvidar.. lo malo...
    Un abrazo

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