jueves, 8 de diciembre de 2011

Incógnita.

Si te veo, me encandilas.
Te escucho y me quedo mudo.
El sentirte me vuelve dósil. 
Pensarte vuelve transparente a mi mente. 
Huelo tu aroma y lo demás pierde importancia.
Y cada vez que te leo sólo soy capaz de interpretar tu idioma.
Ahora, la incógnita es, ¿por qué será que me pongo así cuando detecto tu presencia?

2 comentarios:

  1. Que bonito lo has hecho Carlos, tan lindo... habrás detectado su peresencia?
    Resimpática también la fotografía.

    Un abrazote.

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  2. Será que te gusta....,ya te echaba de menos amigo,te veo por el Facebook,abrazos!

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