jueves, 30 de diciembre de 2010

Hasta siempre 2010.

No tengo ganas de escribir, pero creo que es necesario. Disculpen mi falta de ideas.
Positivo: es la palabra con la cual puedo definir el balance de este 2010. Tuve la fortuna de conocer gente nueva, gente que nunca imaginé conocer. Gente que me ha hecho demasiado bien, tantas risas juntos, diversión al por mayor. Incluso tuve reencuentros inesperados que me hicieron recordar que la buena amistad perdura por siempre. De una manera menos importante, hubo personas de las cuales logré alejarme, no tengo duda de que algunas se alejaron de mí por no ser lo que esperaban, pero a fin de cuentas, eso me ha hecho demasiado bien. La buena amistad perdura por siempre.
Son tantas cosas que viví que no resulta fácil describirlas. Se me satura la mente de tantas vivencias. Gracias tí, 2010, reí y lloré, grité y callé, ayudé y afecté, viajé y me quedé, olvidé y recordé. Aprendí que la vida es justa, que nada es para siempre, que incluso lo que uno considera como "el amor de mi vida" siempre tiene un fin, eso es algo brutalmente cierto. Después de meses, retomé mis andanzas por estos lugares, logré que haya seguidores de este blog, cosa que creí muy difícil y les agradezco cada una de sus visitas y, sobretodo, sus comentarios. Las palabras de cada uno siempre me dejan una lección de vida.
No tengo riqueza monetaria, pero doy gracias a Dios por contar con tanta gente buena a mi alrededor: familia, amigos, "ciberamigos" y a los ausentes por haberme dado tantas lecciones. Agradezco infinitamente el haber despertado mas de 364 días durante este año (porque aún falta 1) lleno de salud, el poder contemplar el amanecer y el atardecer. Algo que nunca olvidaré son las noches en que pude ver la luna y las estrellas y de esa manera poder sentirme cono "el principito" de Antoine Marie Jean-Baptiste Roger de Saint-Exupéry.
Nuevamente gracias 2010, por tenerme en tu camino desde el comienzo hasta el final. y deseo de todo corazón que este próximo 2011 esté lleno de salud, amor y éxito para todo el mundo. Dios te bendiga donde quiera que estés.

miércoles, 22 de diciembre de 2010

¡Feliz navidad!

Falta poco mas de dos días pero siento que es buen momento para escribirlo.
El hecho de que, la navidad, no sea mi parte favorita del año no significa que no me guste. Generalmente, durante la cena, lo que hago es cuestionarme muchísimas cosas, aunque debo aceptar que al final no encuentro respuesta. ¡Qué ironía!
Me encanta que en estas fechas puedo estar con toda mi familia aunque siempre falta alguien por causas de fuerza mayor.
Para no extender más este texto, me limitaré a desearles una feliz navidad y espero, de todo corazón, que lo hagan en compañía de sus seres queridos. Que los regalos que reciban sean sonrisas sinceras y cálidos abrazos, que lo material pase a segundo plano. A tí, que lees esto, te informo que es un placer haber compartido palabras, risas, tristezas, preocupaciones, reencuentros, lecciones que quizá terminaron en lágrimas, pero a pesar de eso me gustaría volver a vivir momentos como esos.
Sea cual sea tu idioma, religión, ideología política o tu ubicación en este hermoso planeta, te mando un abrazo sincero y fraternal.
¡Feliz navidad!

martes, 21 de diciembre de 2010

Dormir es un arte.


Entendemos por arte cualquier actividad mediante la cual una persona logra expresar su sentir.
Bueno, para mí, dormir es un arte. Cuando lo hago te sueño, te tomo la mano, te beso. Mi ceguera se convierte en claridad. Daría mi reino porque esto fuera realidad.

jueves, 16 de diciembre de 2010

Sin título.


¿Qué hago cuando, por algún medio, indirectamente percibo tu presencia?
Sólo sé que contener mis ganas por decirte "hola" resulta aterrador.

miércoles, 15 de diciembre de 2010

Vacaciones.

A dos días de salir de vacaciones laborales no hago mas que pensar en eso. Aún no tengo planes, generalmente nunca los tengo. Sólo guardo lo indispensable en una mochila, la cuelgo en mis hombros y me subo al primer autobús que veo. Eso me relaja tanto que llego a olvidar mi vida rutinaria. Igual ver el reventar de las olas recostado sobre la arena del mar, igual en la montaña donde no hay señal alguna (telefonía, luz eléctrica, internet) pero leyendo un buen libro. Cocinar y alumbrar a base de leña y velas. Quizá sentarme a la orilla del río y escuchar esa linda sinfonía que resulta cuando el agua corre entre las piedras. Servirá para aliviar las penas, no lo dudo, pero al ser vacaciones creo que ayudaré a mi corazón y perjudicaré a mi hígado con tanto vino.
En fin, son días de no laborar así que celebraremos con la familia, amigos, conocidos, por conocer y los que faltaron lo saben, lo saben ♪ ♫. No haremos mala cara a nadie.
Salud y éxito para todos.

lunes, 13 de diciembre de 2010

Corazón sin rostro.

Mi mente es un enredo. Ayer, mientras veía la luna y su sonrisa, me percaté que había uno que otro intruso y me distraían. Eran las estrellas.
Hace meses que no veía semejante espectáculo. Mientras pensaba en la raíz de ese problema que me tiene ciego, pude darme cuenta que hasta la mas tenue de las estrellas tiene la fuerza y la voluntad para seguir adelante. Ellas, en su destierro, se aferran solamente al presente, no les preocupa ni el pasado ni un futuro a pesar de la soledad. También han sido testigos de cómo en este mundo todo se termina: lo mas alegre y lo mas amargo. Yo, sin embargo, sigo sumergido en esta falsa y triste realidad. Aferrado al pasado. Ese pasado que es el mas dulce de mis tormentos, ese pasado que en su momento fue mi presente, quizá lo mejor hasta este punto de mi vida: risas, sonrisas, carcajadas, miradas, lágrimas, enojo, tristeza, alegría, despedidas, reencuentros, abrazos, besos, caricias y amor.
Apreciar una estrella me ha cultivado tanto que ahora entiendo que no debo reprocharle a la vida mi dolor. Debo agradecerle el hecho de que me permita ser quien soy, con defectos y virtudes, corresponderle en los momentos tristes y en los felices. Reconocer que así como el amor llega se marcha sin avisar. Que en su momento pude ver su cuerpo brillando en el mar y, ahora que no debo hacerlo, sólo debo sonreír.  Sonreír en tu ausencia. Sonreír cuando mi rostro esté sin sonrisa y el corazón sin sentimiento, cuando el corazón esté sin rostro y la sonrisa sin su sentimiento.

jueves, 9 de diciembre de 2010

Correr.

Correr no solamente es dar largos pasos a gran velocidad. Tampoco significa ejercitar los músculos. Correr provoca sensaciones únicas. Se disfruta el hecho de sentir la manera en que el viento acaricia con suavidad el rostro, y a la vez, la forma en que éste intenta mantener la frescura en nuestro cuerpo. Correr te hace sentir que eres feliz, sentir cansancio en el cuerpo. Provoca alegría al saber que ese cansancio rendirá frutos en tu estado físico y, sobre todo, en tu estado mental.
Correr provoca que olvides todo por un instante, especialmente aquellos recuerdos negativos que agotan tu estado de ánimo. Cuando corres, puedes disfrutar un bello paisaje en el bosque, un amplio y desértico llano, el sonido de las olas del mar cuando revientan o simplemente apreciar una simple pista de atletismo que, a pesar de ser de estructura monótona, cada día muestra algo diferente a su alrededor. Admirar las aves, estáticas o en pleno vuelo, la armonía con la que los árboles mueven cada rama gracias al viento. Si corres de noche, algunas veces podrás apreciar la belleza de la luna, apreciar como ésta parece que te sonríe u otras veces como está llena de felicidad. Algunos días, tendrás la dicha de darte cuenta que, la luna también es egoísta y ni por error comparte su magnificencia.
Correr alimenta el alma, combate el estrés, apacigua al corazón e inevitablemente provoca que duela el cuerpo, pero de esa manera no hay pretexto para no recordar que eres un ser humano que debe mejorar día a día. Ser el mejor con la familia, los amigos, seres queridos, seres extraños y, sobre todo, contigo mismo.

martes, 7 de diciembre de 2010

Discernir.

Los días pasan y uno simplemente va dejando huella por ahí. Muchas veces lo hacemos inconscientemente ya que son hechos que no tienen prioridad. Escuchas las canciones de tu preferencia y rapidamente ciertas imágenes invaden tu pensamiento. Recuerdas la primera vez que la escuchaste, la primer persona en la cual pensaste, incluso,  somos capaces de imaginar cada parte de la canción como si nosotros fueramos el protagonista de esa historia hasta llegar al punto en que la euforia nos invade. Tan grandes y poderosos resultan ser nuestros pensamientos.
También, algunas veces dejamos huellas negativas en las personas que interactuan con nosotros, podemos pensar pestes sobre la gente e inconscientemente actuamos de tal manera que, sin darnos cuenta, demostramos desprecio hacia ellas.
Discernir, esa palabra tan sencilla es la que debemos aplicar para poder entender qué es bueno y qué es malo. Hay cosas, actitudes, pensamientos o personas a las cuales permanecemos aferrados o encadenados. La realidad es que ya no somos necesarios en el día a día de esos entes y al querer permanecer ahí solamente agrandamos nuestro pesar. Lo sé, nada en la vida es gratis.

miércoles, 1 de diciembre de 2010

Diciembre.

Al fin llegaste diciembre. Buenos momentos nos esperan:  familia, buenas amistades y uno que otro detalle, quizá pequeño pero de gran valor sentimental. Tiempo de compartir con nuestros seres queridos, tiempo de ser humildes y valorar a cada una de las personas que nos rodean. No hay mejor momento que éste para poder limar asperezas. Diciembre, dueño del último latido de cada año y así como lo despides das la bienvenida a uno nuevo lleno de esperanza y felicidad.
Bienvenido seas, nuevamente, te disfrutaremos al máximo.