miércoles, 10 de noviembre de 2010

Felicidad.


Recuerdo que hace un año seguía intentado encontrar el por qué de tantas cosas. Sucesos que a lo largo de la vida marcan para siempre nuestro ser. Ahora comprendo que solamente fueron obstáculos para seguir el sendero de la felicidad.

No es necesario demostrar lo que somos, eso no es indispensable en una amistad. No es obligatorio seguir siempre iguales, podemos cambiar muchos aspectos de nuestra vida, sin embargo, hay algunos que simplemente se pueden controlar. Aún así se puede tener un equilibrio armónico en nuestra vida.

Antes, para mí el destino no existía. Creía que todo era cuestión del momento y de aprovechar las oportunidades que se presentan durante nuestra estadía en la faz de la tierra.
Ahora, en mi mente, tengo grabada una frase que tiene mucha razón: “La vida marca marca el rumbo, el destino da los pasos”.

Hace un año ni siquiera imaginaba tener una relación, mucho menos con una persona tan maravillosa como tú. Hoy, me atrevo a decir: “nunca digas nunca”.
No olvidaré aquella noche lluviosa, de un sábado del mes de julio, en que la vida me sonrío. Te ví, me gustaste mucho. Mi corazón latía rapidamente, me acerqué a conversar contigo. Contemplé tu sonrisa y comenzé a alucinar. Te veo feliz, soy feliz.

En este momento eres parte de mi pasado por lo que hemos hecho juntos. Eres mi presente por lo que hacemos en el instante y eres mi futuro porque, ambos, tenemos un fin en común.

Gracias Dios. Gracias vida por darme tanta felicidad.

¡Feliz día!

3 comentarios:

  1. casi que eres una persona feliz¡¡¡¡
    si tienes tu amor, y tu amor te tiene a ti, que mas necesitas?
    me alegro por ti, y me da gusto compartir tu alegría, te abrazo

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  2. Hola, entré aquí por intermedio del blog de la Abuela. Me gustó mucho, voy a seguirte.
    Aprovecho para invitarte al mío.
    Un beso desde Buenos Aires.
    Humberto.

    www.humbertodib.blogspot.com

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  3. Gracias por sus comentarios. Yo también he leído algunas de sus publicaciones y me han gustado.

    Abuela: Qué irónica es la vida, un día te sientes con plenitud y al otro te falta "algo" para tener eso. El amor de novia se ha ido, ahora solamente tengo el de mi familia y las personas que me aprecian.
    En fin, la vida continúa.

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