miércoles, 3 de noviembre de 2010

Dos palabras.


Dos palabras pueden expresar demasiado. Algo muy común suele ser "jale" o "empuje", esas dos palabras te pueden dar acceso a, casi, cualquier lugar.
Dos palabras suelen ser mágicas: "por favor", con esa sencilla expresión tendremos la certeza de ser bien escuchados por cualquier persona, y lo mejor, es que al final va acompañado de un "gracias".
Dos palabras pueden ser muy destructivas: "te odio". El odio no es mas que lo opuesto al amor y, al decir eso, facilmente se puede romper el equilibrio armónico de cualquier entorno social.
Dos palabras pueden ser muy dulces, pero a la vez muy confusas porque no significan lo mismo: "querer" y "amar". Querer es algo muy normal, ya que como seres humanos, sentimos afecto, aprecio y atracción física por otras personas. Amar no es algo sencillo. Durante nuestra vida buscamos a esa persona a la que podamos decir dos dulces palabras: "te amo". Nosotros hacemos nuestro propio destino y, es por eso que, no debemos esperar a que esa persona toque a nuestro corazón. Si de verdad amas a alguien, dícelo. Esa persona es tan especial que con tan sólo mirarte sabe cuando te sientes triste y cuando tú ves a esa persona, tus ojos brillan mas de lo normal. Cuando esa persona te acaricia, sientes que vuelves a nacer. Puedes contemplar su rostro durante minutos, horas, días, semanas y meses y, sin embargo, no te cansas de hacerlo.


Dos palabras son las que siempre te diré: "Te amo".

No hay comentarios.:

Publicar un comentario