viernes, 10 de septiembre de 2010

Indescriptible.


En la totalidad del espacio y del tiempo muchas veces surge algo que uno no sabe cómo describir.

Fue una linda noche a tu lado, sentados en la arena, contemplando los brillantes buques y cruceros que, a lo lejos, pasaban frente a nuestra mirada en aquella oscura noche. Era como si una estrella estuviera navegando sobre el mar. Me sentí agraciado de poder estar acostado en la arena, con tu cabeza sobre mi abdomen, viendo como (a pesar de las nubes) la luna y un par de estrellas brillaban para iluminarnos. Era como si quisieran juzgar lo nuestro con un lindo gesto de felicidad, como si el cielo tuviera ojos y boca. Me sorprendí al escuchar la dulzura de tus palabras refiriéndose a lo que te gustaría hacer en el futuro y de esa manera comprobé que tenemos las mismas metas en ese aspecto.
Fue conmovedor escucharte diciendo durante la madrugada: -"Siento frío", y tener que quitarme la chamarra para envolver tus pies. Fue lindo despertar, escuchando el sonido de las olas en aquella playa enorme, donde literalmente estuvimos sólo tú y yo.
¿Recuerdas aquella mañana? Sí, esa mañana en la que despertamos con el sol en su máximo esplendor, que al paso de las horas llegaron las nubes y con ellas un ligero chubasco.

Me viene a la mente aquella imagen, cuando las olas nos revolcaban y en este momento tengo una enorme sonrisa en mi rostro.

Creo que vamos por buen camino y que, tarde o temprano, juntos encontraremos la palabra precisa para describir ese "algo" que, muchas veces, no expresamos.

¡Feliz día!

No hay comentarios.:

Publicar un comentario