miércoles, 22 de septiembre de 2010

Todo tiene un precio.


Comienzo a entender aquella frase que dice: "Todo tiene un precio". Esta vez no me refiero a algo material, no me refiero a sobornos. Me refiero a que cuando uno de verdad quiere algo o a alguien, se deben superar todas las pruebas que el destino coloca en el camino para poder tener éxito.
Debo admitir que, aunque esto es sólo el comienzo, me resulta difícil aceptar muchas situaciones. Sin embargo, tengo la esperanza de que el tiempo me de la serenidad suficiente para poder afrontar los diversos sucesos, de tal manera que la confusión no invada mi pensamiento.

viernes, 10 de septiembre de 2010

Indescriptible.


En la totalidad del espacio y del tiempo muchas veces surge algo que uno no sabe cómo describir.

Fue una linda noche a tu lado, sentados en la arena, contemplando los brillantes buques y cruceros que, a lo lejos, pasaban frente a nuestra mirada en aquella oscura noche. Era como si una estrella estuviera navegando sobre el mar. Me sentí agraciado de poder estar acostado en la arena, con tu cabeza sobre mi abdomen, viendo como (a pesar de las nubes) la luna y un par de estrellas brillaban para iluminarnos. Era como si quisieran juzgar lo nuestro con un lindo gesto de felicidad, como si el cielo tuviera ojos y boca. Me sorprendí al escuchar la dulzura de tus palabras refiriéndose a lo que te gustaría hacer en el futuro y de esa manera comprobé que tenemos las mismas metas en ese aspecto.
Fue conmovedor escucharte diciendo durante la madrugada: -"Siento frío", y tener que quitarme la chamarra para envolver tus pies. Fue lindo despertar, escuchando el sonido de las olas en aquella playa enorme, donde literalmente estuvimos sólo tú y yo.
¿Recuerdas aquella mañana? Sí, esa mañana en la que despertamos con el sol en su máximo esplendor, que al paso de las horas llegaron las nubes y con ellas un ligero chubasco.

Me viene a la mente aquella imagen, cuando las olas nos revolcaban y en este momento tengo una enorme sonrisa en mi rostro.

Creo que vamos por buen camino y que, tarde o temprano, juntos encontraremos la palabra precisa para describir ese "algo" que, muchas veces, no expresamos.

¡Feliz día!

sábado, 4 de septiembre de 2010

Pecas.


Hoy, pensando en tí me doy cuenta de lo mucho que tengo. Tengo una gran mujer, tengo la dicha de que me hayas dado la oportunidad de conquistarte, tengo la oportunidad de que te hayas dejado querer. Sin embargo, lo vago no se me quita...y no se me quitará.
Me comportaré, lo prometo, porque te amo pecas. Pero vamos, me intriga mucho que eres una mujer muy dura y de pocas palabras a pesar de que sabes que a mi eso no me importa. Tú lo haz dicho: "lo que yo tengo a ti te falta, lo que tú tienes a mi me falta".
Eres una mujer maravillosa, quizá me equivoque, quizá acierte...no me importa, lo que quiero es escribir TODO lo que siento por tí.
En este momento duermes como una princesa y yo sigo aquí pensando cómo escribir un párrafo que describa tu bella silueta, esa silueta que me encanta morder, chupar y demás. Esa silueta que me ciega, que me vuelve una persona necia, hasta llevarme a la locura.
Lo mejor es que sólo tú me puedes controlar.




Cada quien que vuele su papalote.