domingo, 14 de enero de 2018

Catorce de enero


Un catorce de enero más a tu cuenta y aún recuerdo ese día que era tan frío en el que en tus ojos vi los míos y en tus labios probé la divinidad

Durante aquella noche fresca y lluviosa, tu mirada no paró de irradiar a los presentes. Tu vestimenta, tu peculiar forma de reír y tu sonrisa inigualable, fueron el complemento perfecto para la majestuosidad del evento.

Aún te recuerdo frecuentemente y podría asegurar saber cómo te sientes y lo que piensas. Sé que cada vez que percibes que la luna se encuentra en "fase sonriente" repites aquella célebre frase. Al menos en tu mente.

Aún reconozco tu sabor y, sin que nada me detenga, sería capaz de encontrarte en el rincón más oscuro del planeta con tan sólo seguir tu sublime aroma.