lunes, 26 de marzo de 2018

Bucle cíclico

A veces la mejor opción es encerrarse en una burbuja para reflexionar cuando te sientes afligido. Al transcurrir los minutos, lo turbio se torna claro y cae a cuentas que «comer chicharrones sin matar al marrano es imposible».
A veces la mejor opción es alejarse de esa persona que te llena el alma de alegría con tan solo contemplar ese simple gesto que hace al sonreír. Y es que cuando lo hace, pareciera que tu ser entra en un bucle cíclico del cual tratas de encontrar la salida mientras parpadeas lentamente intentando disimular que todo va bien.
Logras salir la primera vez, la segunda cuesta un poco más, la tercera se complica aún más y así va aumentando la dificultad en cada ocasión que luchas para regresar a tu realidad. Esa realidad que te recuerda las palabras que alguna vez ella expresó, dejando claro que lo único que debes de intentar es «parpadear disimulando que todo va bien mientras contemplas su sonrisa».
Es entonces cuando decides crear una máscara para poder seguir frecuentando a quien te llena el alma de alegría porque sientes que su amistad vale todo y te arriesgas. Pero otra vez caes al bucle cíclico y la primera vez resulta fácil, la segunda un poco menos fácil y en la tercera ocasión todo se complica nuevamente. De poco ha servido. Te saliste de tu objetivo que era mantenerte dentro de la línea de la amistad. ¿Por qué? Porque ya no es solamente su sonrisa la que te llena el alma de alegría. Te diste cuenta de que ella es inteligente, auténtica, graciosa, valiente;  que sus defectos y su belleza exterior han pasado a segundo plano.
Y cada vez que te quitas esa máscara al llegar a casa, después de convivir con ella, sientes que traicionas la amistad que te brinda y que de nada sirve trabajar cada día en ser mejor persona si no puedes ser sincero contigo mismo. ¿Cómo vas a ser amigo de alguien más si para estar cerca de esa persona tienes que reprimir lo que sientes?
Lo mejor es retirarse y seguir disfrutando el día a día «que la pena pasa y todo tiene su por qué».